Foliora
Español (LatAm)
← Blog

Cuándo y cómo trasplantar una planta de interior

El trasplante es una de las pocas tareas de cuidado donde hacerlo más no es mejor. Una planta no quiere una casa más grande cada primavera: quiere la del tamaño justo, cambiada solo cuando de verdad le quedó chica. Trasplanta por corazonada y la frenas; espera demasiado y las raíces se enrollan en una bola apretada que no puede beber.

El truco está en conocer las señales reales y después cambiar lo menos posible.

Señales de que de verdad es hora

  • Raíces que se escapan por los agujeros de drenaje, o que dan vueltas sobre la superficie del sustrato.
  • El agua pasa de largo y sale por abajo sin mojar el sustrato: hay más raíz que tierra.
  • La planta está pesada de arriba y se vuelca, o se seca mucho más rápido que antes.
  • Lleva más de dos años en la misma maceta y el crecimiento se detuvo a pesar de buena luz y riego.

Una o dos de estas juntas son tu señal. Una planta que solo tiene sed o está amarilleando por lo general no necesita trasplante: necesita otra solución.

Cuándo no trasplantar

Déjalo si la planta está enferma, estresada o en plena pausa invernal. Trasplantar es una pequeña cirugía; hazlo cuando la planta está creciendo y fuerte, idealmente en primavera o a comienzos del verano. Una planta que la está pasando mal necesita que resuelvas su problema primero, no una maceta nueva.

Cómo elegir la próxima maceta

Sube un solo tamaño —unos 2 a 4 cm más de ancho. Pasarse es un error real: una planta pequeña en una maceta enorme queda rodeada de una masa de tierra mojada que sus raíces no pueden beber, y aparece la pudrición. Asegúrate de que la maceta tenga agujero de drenaje. La terracota respira y se seca rápido (perdona si tiendes a regar de más); la cerámica esmaltada y el plástico retienen la humedad por más tiempo.

Los pasos

  1. Riega la planta el día anterior: con las raíces húmedas resiste mejor el cambio.
  2. Sácala con cuidado; desenreda con suavidad las raíces que dan vueltas y recorta las marrones o blandas.
  3. Agrega sustrato nuevo y aireado a la maceta nueva, coloca la planta a la misma profundidad que antes y rellena alrededor.
  4. Riega a fondo para asentar la tierra y luego deja que drene.

Después del trasplante

El sustrato fresco retiene más agua que la vieja masa apelmazada de raíces, así que afloja el riego un par de semanas y deja que la planta se asiente antes de fertilizarla. Todo su ritmo de riego acaba de cambiar: una maceta más grande y tierra nueva se secan a otro ritmo que las anteriores.

Ese cambio es fácil de olvidar, y es justo el tipo de cosa que Foliora lleva por ti: cuando trasplantas, ajusta el cuidado de la planta a la nueva maceta y al nuevo sustrato, en lugar de mantenerla en un ritmo que ya no le queda.

Common questions

¿Cómo sé cuándo trasplantar una planta de interior?
Fíjate si hay raíces dando vueltas en la superficie o saliendo por los agujeros de drenaje, si el agua pasa de largo, o si la planta se seca y se cae en uno o dos días. La mayoría de las plantas de interior necesita trasplante cada 1 o 2 años, cuando le queda chica la maceta.
¿Cuál es la mejor época del año para trasplantar?
A comienzos de la primavera, cuando la planta entra en crecimiento activo, así se recupera rápido. Evita trasplantar una planta en reposo en pleno invierno, salvo que sea una emergencia como una pudrición de raíz.
¿Cuánto más grande debe ser la maceta nueva?
Solo un tamaño más: unos 2 a 5 cm más de ancho. Una maceta demasiado grande deja un exceso de tierra mojada alrededor de las raíces, lo que invita a la pudrición en lugar de acelerar el crecimiento.